En los dos últimos episodios, el sueño de Dean Potter de llevar la escalada free solo más allá de todo lo conocido choca con la llegada de Alex Honnold, un escalador más joven capaz de empujar el deporte hacia un territorio todavía más aterrador. Mientras ambos se enfocan en el desafío imposible de El Capitan, Dean se ve obligado a enfrentarse no solo a un rival, sino también al miedo de que su lugar en la historia de la escalada empiece a escapársele. Lo que comienza como una lucha por la grandeza se convierte en algo mucho más íntimo: Una batalla contra el ego, la identidad, el aislamiento y la peligrosa necesidad de seguir demostrándose a sí mismo cuando el mundo lo está mirando. A medida que su salud mental se deteriora y algunos de sus apoyos más cercanos empiezan a alejarse, Dean acepta un trabajo arriesgado en China y parece acercarse aún más al abismo. Pero una nueva relación le ofrece una frágil estabilidad, y su sueño de volar cobra por fin forma en el mundo extremo del wingsuit flying. Los capítulos finales son tan espectaculares como inquietantes, siguiendo a un hombre que buscó la libertad en el aire, en las montañas y en esos espacios donde el miedo se transforma casi en una experiencia espiritual. Íntimos, tensos y profundamente emotivos, revelan la belleza y la tragedia de una vida dedicada a perseguir lo imposible.
En 2015, los legendarios escaladores Tommy Caldwell and Kevin Jorgeson cautivaron al mundo con su esfuerzo para subir en escalada libre el aparentemente imposible Dawn Wall, una pared rocosa de 900 m en el Parque Nacional de Yosemite en California. La pareja acampó en vertical durante semanas, generando una atención global de los medios de comunicación. Pero para Tommy Caldwell, el Dawn Wall era mucho más que una simple escalada. Era la culminación de una vida definida por superar obstáculos. A los 22 años fue secuestrado por rebeldes en Kirguistán. Poco después perdió su dedo índice en un accidente, pero decidió regresar más fuerte. Cuando su matrimonio se rompía, escapó del dolor fijándose la extraordinaria meta de escalar en estilo libre el Dawn Wall. Difuminando la línea entre la dedicación y la obsesión, Caldwell y su compañero Jorgeson pasaron 6 años diseñando meticulosamente y practicando su ruta.
A medida que su salud mental se deteriora y algunos de sus apoyos más cercanos empiezan a alejarse, Dean acepta un trabajo arriesgado en China y parece acercarse aún más al abismo. Pero una nueva relación le ofrece una frágil estabilidad, y su sueño de volar cobra por fin forma en el mundo extremo del wingsuit flying. Los capítulos finales son tan espectaculares como inquietantes, siguiendo a un hombre que buscó la libertad en el aire, en las montañas y en esos espacios donde el miedo se transforma casi en una experiencia espiritual. Íntimos, tensos y profundamente emotivos, revelan la belleza y la tragedia de una vida dedicada a perseguir lo imposible.