En los dos últimos episodios, el viaje llega a la costa del Pacífico de Norteamérica y a la remota naturaleza salvaje de la Patagonia, dos regiones espectaculares modeladas por océanos poderosos, bosques gigantescos y condiciones climáticas extremas. A lo largo de la costa oeste, los lobos recorren las playas en busca de alimento, las nutrias marinas se enfrentan al fuerte oleaje, las ballenas azules protagonizan una rara exhibición de velocidad y movimiento, y los pulpos gigantes del Pacífico lo sacrifican todo para proteger a la siguiente generación. En lo alto de las secuoyas, incluso pequeñas salamandras realizan saltos extraordinarios para sobrevivir, mostrando hasta qué punto la vida se ha adaptado a uno de los entornos costeros más impresionantes del continente. La serie viaja después hasta el extremo sur de las Américas, donde la Patagonia ofrece un final verdaderamente salvaje. Los pumas acechan guanacos entre montañas nevadas, los pingüinos de penacho amarillo luchan contra violentas olas para alcanzar sus colonias, gigantescos escarabajos ciervo trepan por enormes árboles para competir por pareja y los elefantes marinos se enfrentan por el dominio de la costa. En una de las escenas más sorprendentes, una familia de orcas transmite de una generación a otra una peligrosa técnica de caza, demostrando que aquí la supervivencia no depende solo de la fuerza, sino también de la experiencia, la cooperación y el aprendizaje.
De Este a Oeste, a través de montañas, volcanes, desiertos, lagos e hielo Ártico, con deslubrante tomas cartografieremos las maravillas naturales de este vasto territorio. Siberia alcanza el 10% de las tierras emergidas del mundo y es famosa como un sitio de frío brutal. Aunque contiene un amplio rango de habitats y de vida animal, incluyendo renos, camellos, gacelas y la extraordinaria salamandra de siberia, que puede pasarse años dentro de hielo a -40ºC y sobrevivir.
Son un mundo oculto de estalactitas, estalagmitas y habitantes que nos deparan un mundo de continuas sorpresas. La Cueva de las Golondrinas en Mexico tiene 400m de caida vertical, lo suficientemente profunda para engullir el Empire State Building. La cueva de Lechugilla en los EEUU, tiene 193 km de largo y 500m de profundidad, contiene asombrosas formaciones de cristales colgando de sus cámaras. La salamandra de las cavernas de Texas no tiene ojos ni pigmentación.
Desde las junglas lluviosas a los desiertos secos, los anfibios han colonizado infinitos hábitats. Fueron los primeros vertebrados que rompieron sus lazos con el agua para invadir los continentes. El segundo episodio de la serie se sumerge en la extraordinaria vida de los anfibios, incluyendo ranas marsupiales, que portan sus crías en oquedades de su piel, salamandras gigantes de un metro de longitud y espectaculares tritones que que no tienen nada que envidiar a los pájaros del paraíso.
David Attenborough explora el continente de Europa, un continente abarrotado y transformado por la humanidad, capturando los desafíos y triunfos de su vida silvestre. El documental nos presenta escenas notables, desde pelícanos participando en tácticas coordinadas de pesca hasta el resistente lince ibérico luchando por su supervivencia. En medio del entorno evolutivo de Europa, moldeado por el impacto humano, se destaca la importancia de proteger la naturaleza para garantizar el futuro de la preciada vida silvestre del continente. Veremos encuentros sorprendentes con depredadores esquivos como lobos y linces que viven sorprendentemente cerca de las comunidades humanas. El documental ofrece una visión única de las complejidades de los ecosistemas europeos y el delicado equilibrio entre sus habitantes y el mundo cambiante que los rodea.
La serie viaja después hasta el extremo sur de las Américas, donde la Patagonia ofrece un final verdaderamente salvaje. Los pumas acechan guanacos entre montañas nevadas, los pingüinos de penacho amarillo luchan contra violentas olas para alcanzar sus colonias, gigantescos escarabajos ciervo trepan por enormes árboles para competir por pareja y los elefantes marinos se enfrentan por el dominio de la costa. En una de las escenas más sorprendentes, una familia de orcas transmite de una generación a otra una peligrosa técnica de caza, demostrando que aquí la supervivencia no depende solo de la fuerza, sino también de la experiencia, la cooperación y el aprendizaje.