En los dos últimos episodios, el viaje llega a la costa del Pacífico de Norteamérica y a la remota naturaleza salvaje de la Patagonia, dos regiones espectaculares modeladas por océanos poderosos, bosques gigantescos y condiciones climáticas extremas. A lo largo de la costa oeste, los lobos recorren las playas en busca de alimento, las nutrias marinas se enfrentan al fuerte oleaje, las ballenas azules protagonizan una rara exhibición de velocidad y movimiento, y los pulpos gigantes del Pacífico lo sacrifican todo para proteger a la siguiente generación. En lo alto de las secuoyas, incluso pequeñas salamandras realizan saltos extraordinarios para sobrevivir, mostrando hasta qué punto la vida se ha adaptado a uno de los entornos costeros más impresionantes del continente. La serie viaja después hasta el extremo sur de las Américas, donde la Patagonia ofrece un final verdaderamente salvaje. Los pumas acechan guanacos entre montañas nevadas, los pingüinos de penacho amarillo luchan contra violentas olas para alcanzar sus colonias, gigantescos escarabajos ciervo trepan por enormes árboles para competir por pareja y los elefantes marinos se enfrentan por el dominio de la costa. En una de las escenas más sorprendentes, una familia de orcas transmite de una generación a otra una peligrosa técnica de caza, demostrando que aquí la supervivencia no depende solo de la fuerza, sino también de la experiencia, la cooperación y el aprendizaje.
La habilidad de los mamíferos para aprender nuevos trucos es la clave para la supervivencia en el filo de la navaja que es el mundo de los cazadores y presas. Se muestra como una orca hace algo único: penetra en una poza donde las crías de elefante marino aprender a nadar y las caza. A cámara lenta se revela como el topo nariz de estrella es capaz de oler bajo el agua merced a exhalar burbujas. Jóvenes armiños pelean en broma para aprendeer las habilidades que les hacen uno de los más eficientes predadores.
Los elefantes marinos son los primeros en volver a las playas de las islas subantárticas en primavera, formando grandes colonias de cria, donde los machos luchan fieramente por el derecho al territorio y las hembras. Millones de pingüinos macaroni forman grandes colonias allí también por el mismo motivo. La Penísula Antártica es una de las pocas regiones del continente habitadas por animales todo el año. Los pingüinos construyen sus nidos en la roca desnuda y las ballenas corcovadas buscan krill en la costa. Los petreles de las nieves vuelan muchos kilómetros buscando el sitio idóneo para poner su nidada
En su afán por transmitir sus genes, los animales utilizan habilidades increíbles para conseguir pareja. Y exhibiciones espectaculares para vencer a sus competidores. Cuando la lucha por la pareja se recrudece, puede ser necesaria una superfuerza y unos poderes secretos para mantener a raya a los rivales. Al fin y al cabo, cuando se trata de compartir tu futuro, sólo la pareja más superpoderosa lo conseguirá.
La serie viaja después hasta el extremo sur de las Américas, donde la Patagonia ofrece un final verdaderamente salvaje. Los pumas acechan guanacos entre montañas nevadas, los pingüinos de penacho amarillo luchan contra violentas olas para alcanzar sus colonias, gigantescos escarabajos ciervo trepan por enormes árboles para competir por pareja y los elefantes marinos se enfrentan por el dominio de la costa. En una de las escenas más sorprendentes, una familia de orcas transmite de una generación a otra una peligrosa técnica de caza, demostrando que aquí la supervivencia no depende solo de la fuerza, sino también de la experiencia, la cooperación y el aprendizaje.