Los humanos han mirado durante mucho tiempo el cielo nocturno, preguntándose si otras formas de vida e inteligencias podrían estar prosperando en mundos mucho más allá del nuestro. Pero en las últimas décadas, los telescopios ultrasensibles y un tenaz trabajo de detectives han transformado la búsqueda de planetas extraterrestres de ciencia ficción a un hecho real. Esperábamos encontrar mundos similares a los planetas de nuestro sistema solar, pero en cambio descubrimos un montón de mundos exóticos. Animaciones de calidad basadas en los datos del cazador de planetas más exitoso, el telescopio espacial Kepler, muestran estos mundos: planetas hinchados con la densidad del poliestireno, mundos inestables que orbitan dos soles a la vez y gigantes gaseosos a 1000 grados con cielos azotados por vientos titánicos. Pero quizás el descubrimiento más sorprendente fue la cantidad de mundos que pueden ser contendientes para una segunda Tierra, a la distancia adecuada de su sol para tener ese ingrediente tan crucial para la vida tal como la conocemos, el agua líquida. Entre otras cosas, somos testigos del descubrimiento más tentador de todos: una llamada 'súper Tierra', situada en la zona habitable, el área a la distancia justa de un sol para potencialmente albergar vida, y con una débil señal de agua en su atmósfera.
Dave Paulides investiga casos de cazadores de alces que han desaparecido en regiones específicas de América del Norte y explora la teoría de que podría haber una conexión entre estas desapariciones y los avistamientos de OVNIs. Este proyecto reúne a altos funcionarios del FBI, fuerzas de seguridad locales, miembros de equipos de búsqueda y otras personas que describen un intrigante rastro de hechos que dejará al espectador haciéndose más preguntas de las que los funcionarios están dispuestos a responder.
Este explosivo documental es el examen más creíble del misterio global y del encubrimiento de los fenómenos aéreos no identificados. Con el testimonio impactante de oficiales del ejército de alto rango y astronautas de la NASA, el senador Harry Reid dice de él que 'hace creíble lo increíble'. El mismo año que se descubrió agua en un planeta lejano, el ejército de los Estados Unidos hizo un anuncio sorprendente. Las imágenes capturadas por sus pilotos de objetos que mostraban tecnología muy superior eran auténticas.
Todos los días encontramos nuevos sistemas planetarios que se parecen bastante a la Tierra. Las posibilidades de que haya vida en algún otro planeta son bastante altas. Si hubiera vida en el espacio, ¿cómo sería? ¿Podríamos hablar con ellos? ¿Hay alguien ahí fuera que sea como tú y como yo? Para descubrirlo, no solo tenemos que fijarnos en el espacio, también tenemos que mirar aquí abajo. La vida en la Tierra es una intrincada red de organismos muy complejos interdependientes. Astronautas y expertos debaten sobre una pregunta que, de momento, no ha sido posible contestar: ¿hay vida inteligente fuera de la Tierra?
El filme se centra en como y porqué ha sido mantenido el secreto de
los archivos relacionados con el fenómeno OVNI. Las mejores pruebas de contacto extraterrestre son presentadas mediante testigos de alto nivel, documentos y filmaciones antes no reveladas. La investigación del respetado experto Dr. Steven Greer y sus reuniones con directores de la CIA, generales del Pentágono y colaboradores directos del gabinete presidencial descubrirán las operaciones clasificadas, traspasando el velo del secretismo y los poderes que lo han conformado. Sus conclusiones son que un verdadero golpe de estado encubierto han mantenido al margen y han ocultado el problema OVNI al Congreso, al presidente y a los líderes mundiales.
Pero quizás el descubrimiento más sorprendente fue la cantidad de mundos que pueden ser contendientes para una segunda Tierra, a la distancia adecuada de su sol para tener ese ingrediente tan crucial para la vida tal como la conocemos, el agua líquida. Entre otras cosas, somos testigos del descubrimiento más tentador de todos: una llamada 'súper Tierra', situada en la zona habitable, el área a la distancia justa de un sol para potencialmente albergar vida, y con una débil señal de agua en su atmósfera.