En los dos últimos episodios, el viaje llega a la costa del Pacífico de Norteamérica y a la remota naturaleza salvaje de la Patagonia, dos regiones espectaculares modeladas por océanos poderosos, bosques gigantescos y condiciones climáticas extremas. A lo largo de la costa oeste, los lobos recorren las playas en busca de alimento, las nutrias marinas se enfrentan al fuerte oleaje, las ballenas azules protagonizan una rara exhibición de velocidad y movimiento, y los pulpos gigantes del Pacífico lo sacrifican todo para proteger a la siguiente generación. En lo alto de las secuoyas, incluso pequeñas salamandras realizan saltos extraordinarios para sobrevivir, mostrando hasta qué punto la vida se ha adaptado a uno de los entornos costeros más impresionantes del continente. La serie viaja después hasta el extremo sur de las Américas, donde la Patagonia ofrece un final verdaderamente salvaje. Los pumas acechan guanacos entre montañas nevadas, los pingüinos de penacho amarillo luchan contra violentas olas para alcanzar sus colonias, gigantescos escarabajos ciervo trepan por enormes árboles para competir por pareja y los elefantes marinos se enfrentan por el dominio de la costa. En una de las escenas más sorprendentes, una familia de orcas transmite de una generación a otra una peligrosa técnica de caza, demostrando que aquí la supervivencia no depende solo de la fuerza, sino también de la experiencia, la cooperación y el aprendizaje.
El agua dulce es nuestro recurso más preciado y define la distribución de la vida en tierra. Sigue el descenso de los ríos desde sus fuentes en la montaña hasta el mar. Observa espectaculares cascadas, vuela dentro del Gran Cañon y explora la vida salvaje bajo el hielo en el lago más profundo del mundo. Se testigo del enfrentamiento entre nutrias y cocodrilos, sumérgete con los macacos, observa bandadas masivas de gansos de la nieve y una festín de pirañas.
Una mirada al único hábitat que se forma cada año cuando el Amazonas se desborda sobrre un area de jungla del tamaño de Inglaterra. Se crea un mundo que es el hogar de tortugas, caimanes y nutrias gigantes, donde los peces vuelan por el aire y los delfines cazan entre las copas de los árboles.
Inmensos cardúmenes se amontonan en nuestros mares poco profundos. Peces pequeños que a su vez alimentan a los más grandes. Las ricas aguas cercanas a la costa son las áreas de pesca de nuestro planeta y pueden aportar abundante alimento para la vida salvaje y para la humanidad. Los mares que bordean la tierra suponen menos de una décima parte de los océanos del mundo, pero el 90% de las criaturas marinas viven en las aguas costeras, desde los temibles tiburones hasta los humildes erizos. Proteger estos hábitats es una batalla que la humanidad debe ganar.
En los tres episodios siguientes el viaje se adentra en tres mundos radicalmente distintos donde sobrevivir depende de dominar el agua, el hielo y los cambios extremos de las estaciones. En el Amazonas, nutrias gigantes cazan en familia, caimanes negros acechan a tortugas recién nacidas, hormigas soldado recorren la selva en ataques perfectamente organizados y un águila harpía protege a su vulnerable cría en lo alto del dosel. La selva aparece como un inmenso sistema vivo, modelado por ríos, inundaciones, árboles gigantes y una extraordinaria variedad de especies que compiten por alimento, territorio y la posibilidad de sacar adelante a sus crías. Después, la narrativa viaja hacia Alaska y Canadá, donde los osos polares esperan la formación del hielo marino, los lobos resisten las ventiscas, las liebres intentan escapar de los linces y enormes manadas de caribúes atraviesan peligrosos ríos de deshielo durante sus antiguas migraciones. Finalmente, en la costa del Golfo, pantanos inundados y humedales subtropicales se convierten en el escenario de osos negros, caimanes, manatíes, búhos de madriguera y uno de los felinos salvajes más raros de Estados Unidos, el ocelote. Desde el Ártico helado hasta los humedales de Luisiana, Florida y Texas, estos episodios muestran cómo los animales se adaptan a paisajes que pueden transformarse por completo de una estación a otra.
La serie viaja después hasta el extremo sur de las Américas, donde la Patagonia ofrece un final verdaderamente salvaje. Los pumas acechan guanacos entre montañas nevadas, los pingüinos de penacho amarillo luchan contra violentas olas para alcanzar sus colonias, gigantescos escarabajos ciervo trepan por enormes árboles para competir por pareja y los elefantes marinos se enfrentan por el dominio de la costa. En una de las escenas más sorprendentes, una familia de orcas transmite de una generación a otra una peligrosa técnica de caza, demostrando que aquí la supervivencia no depende solo de la fuerza, sino también de la experiencia, la cooperación y el aprendizaje.