Únanse a Jeremy Clarkson; la persona con menos probabilidades de ser granjero en Gran Bretaña, y a su diversa banda de compañeros en su lucha contra un clima adverso, animales rebeldes y cultivos fallidos, en la intensa, ardua pero frecuentemente divertida vida diaria en la granja Diddly Squat. En el primer episodio, Clarkson intenta diversificar las fuentes de ingresos de su granja (sólo había ganado 144 libras el año anterior) en un esfuerzo por aumentar sus beneficios. Decide que su principal forma de conseguirlo será un nuevo rebaño de vacas y compra rápidamente varios de los animales. Sin embargo, el momento en que van a aportar dinero y la necesidad de construir un recinto para ellas causan problemas a Jeremy y Charlie. Mientras tanto, inspirado por el éxito de la tienda de la granja, Clarkson tiene la idea de abrir un restaurante en el establo abandonado para vender su carne de vacuno y cordero, pero debe hacer frente al coste de convertir el establo y obtener la aprobación del ayuntamiento local.
Ludo Lefebvre dependió y aprendió de algunos de los chef más estimados de Francia, pero se mudó a Los Ángeles, formando una familia y empezando una dura revisión de los restaurantes para figurarse que quería hacer realmente con su futuro culinario. Este episodio examina los lazos entre los artistas y su educación, y como la ilusión infantil puede, de hecho, traducirse en una carrera. Ludo cuestiona si un artista sigue su instinto, su entrenamiento o su intuición... o quizá las tres cosas.
Un bistro se define típicamente por su modestia, son relativamente pequeños, baratos y sin pretensiones. Los bistros se han hecho bastante ubicuos pero, a pesar de sus muchas modalidades, en el fondo son lugares donde se puede comer, y comer bien. Con su Petit Trois, Ludo Lefebvre ha llevado el espíritu de los bistro a Los Ángeles. En este episodio, Ludo nos llevará a París para presentarnos algunas de las personas y sitios que le inspiraron en su carrera culinaria.
Un jaguar lucha por conservar su territorio fluvial en Brasil durante una noche que presenta retos y oportunidades para cazar.Cae la noche sobre el humedal tropical más grande del mundo, el Pantanal de Brasil. El bastión del gran felino más misterioso de Sudamérica: el jaguar. Un macho llamado Juru disfruta de los últimos rayos de sol del día. Tiene seis años y pesa más de cien kilos. Es uno de los grandes felinos de mayor tamaño y fuerza de América. Hace dos años que este privilegiado tramo de río es su territorio. Sin embargo, esta noche el dominio de Juru pende de un hilo. Durante una pelea reciente con un macho rival, una de sus patas resultó gravemente herida. Ahora se encuentra débil y hambriento. Los próximos días y noches lo pondrán a prueba como nunca. Tendrá que juntar todas sus fuerzas para defender su río.
El último episodio explora la Mescalina, la molécula psicoactiva del cactus San Pedro y del peyote, una medicina sagrada por cuyo uso los indígenas americanos han tenido que luchar. En las prácticas indígenas siempre hay un anciano, alguien que conoce muy bien el territorio, que preside. Suele haber un grupo, una comunidad involucrada, siempre hay una intención, un propósito en lo que se hace, y se trata como algo sagrado, con el fin de alcanzar estados alterados de conciencia, que contribuyen a la adoración de diversas maneras, o a la celebración o a la curación. Pero quizá todo esto no sea tan nuevo para la cultura occidental después de todo. En las antiguas historias griegas de Eleusis, las personas que se iniciaban allí recibían la bebida, el Ciceón, y luego tenían la iluminación. La receta exacta es un misterio, pero sabemos que el Ciceón era un brebaje psicoactivo que se utilizaba en los misterios de Eleusis, un ritual anual sagrado de iluminación practicado por algunas de las mentes más grandes del mundo, como Sócrates, Platón y Aristóteles. ¿Por qué se acabó este ritual hace más de 1.000 años? ¿Acaso la posibilidad de iluminarse o de alcanzar una conciencia superior se consideraba una amenaza para los poderes fácticos? ¿Han sido las guerras de la droga una mera extensión de ese miedo? Los psicodélicos tienen un papel importante en cómo podemos sanar como comunidad, cómo podemos sanar como ciudad y cómo podemos sanar como país. El actual renacimiento de los psicodélicos no podría llegar en mejor momento, ya que el mundo se enfrenta a una crisis de salud mental. Pero los psicodélicos tienen mucho que ofrecer. La experiencia psicodélica cambia la mente de maneras que ayudarán a los científicos a entender mejor su funcionamiento. Todos estos estados alterados nos permiten indagar en lo que es el mayor misterio de toda la naturaleza: La aparición a partir de la mera materia de algo tan milagroso como la conciencia. Pero una cuestión aún más importante es si los psicodélicos podrían ayudarnos a abordar la crisis medioambiental de cómo pensamos en nuestro lugar en la naturaleza. Uno de los mayores regalos de los psicodélicos es cómo reaniman el mundo natural, permitiéndonos percibir el sujeto, el espíritu de todas las especies, no sólo la nuestra. Y sentir una sensación más profunda de interconexión con la naturaleza.
En el primer episodio, Clarkson intenta diversificar las fuentes de ingresos de su granja (sólo había ganado 144 libras el año anterior) en un esfuerzo por aumentar sus beneficios. Decide que su principal forma de conseguirlo será un nuevo rebaño de vacas y compra rápidamente varios de los animales. Sin embargo, el momento en que van a aportar dinero y la necesidad de construir un recinto para ellas causan problemas a Jeremy y Charlie. Mientras tanto, inspirado por el éxito de la tienda de la granja, Clarkson tiene la idea de abrir un restaurante en el establo abandonado para vender su carne de vacuno y cordero, pero debe hacer frente al coste de convertir el establo y obtener la aprobación del ayuntamiento local.