En los tres últimos episodios, la serie sigue a animales llevados al límite mientras el deshielo, el calor extremo y las sequías prolongadas transforman los entornos de los que dependen. En el Himalaya, un leopardo de las nieves es expulsado de su territorio, mientras una ardilla terrestre ártica de Alaska emprende una extraordinaria migración y una joven zorra ártica de Svalbard afronta sola su primer invierno. Estos animales adaptados al frío deben cambiar rápidamente comportamientos que habían funcionado durante generaciones a medida que sus mundos helados se vuelven cada vez más inestables. Después, la lucha se desplaza al extremo opuesto, donde wombats, leopardos y ratas canguro se enfrentan a temperaturas récord y sequías cada vez más severas, llevando al límite sus extraordinarias adaptaciones físicas y de comportamiento. En el episodio final, la atención se dirige a las personas que trabajan directamente para ayudar a la fauna a sobrevivir a estos nuevos extremos, mostrando rescates, intervenciones científicas y estrategias de conservación en algunos de los entornos más duros del planeta. Juntos, estos últimos capítulos muestran que la supervivencia ya no depende solo de la capacidad de adaptación de los animales, sino cada vez más de hasta dónde estamos dispuestos a llegar para protegerlos.
Cada año, los cambios estacionales transforman completamente el paisaje y las vidas de millones de criaturas. Esta fantástica serie combina la épica escala del Planeta Tierra con los historias íntimas y emocionales de los animales mientras luchan por sobrevivir a los cambios. Usando las técnicas de filmación más avanzadas, estos documentales capturan los espectáculos más dramáticos y épicos de la vida salvaje del planeta. El Gran Deshielo: El deshielo estival del Ártico abre casi 8 millones de km cuadrados de océano y tierra, brindando oportunidades a millones de animales, incluidos ballenas beluga, zorros árticos, pájaros marinos, y narvales. Sin embargo, para los osos polares, es el momento más duro del año, al perder muchas de sus opciones de caza.
Después de filmar durante tres años, Planet Earth finalmente captura imágenes de la tímida gacela de Mongolia, que solo ha sido vista por un puñado de personas. El zorro tibetano es filmado también por primera vez. El equipo sigue seis semanas a una manada de 30 leones mientras intentan cazar elefantes, usando equipos de visión nocturna de alta tecnología.
El Ártico ruso es uno de los hábitats más extremos del mundo, aunque es un refugio para los osos polares, lemmings, zorros árticos y morsas. A finales de agosto, los bueyes almizcleros se reunen para competir por las hembras. Cada buey puede pesar 400 kg y carga a una velocidad de 55 km/h. Un impacto de cabeza contra cabeza puede ser oido a más de un kilómetro.
El Segundo episodio explora los desafíos de cazar en el Ártico, el lugar con los mayores cambios estacionales de la tierra. Para los predadores, esto significa que todos los parámetros de la caza -las condiciones, las estrategias, la presa- cambian también. La única opción para el lobo, el zorro ártico y el oso polar es adaptarse a su mundo cambiante, aprovechando los buenos tiempos y soportando los malos tiempos.
Después, la lucha se desplaza al extremo opuesto, donde wombats, leopardos y ratas canguro se enfrentan a temperaturas récord y sequías cada vez más severas, llevando al límite sus extraordinarias adaptaciones físicas y de comportamiento. En el episodio final, la atención se dirige a las personas que trabajan directamente para ayudar a la fauna a sobrevivir a estos nuevos extremos, mostrando rescates, intervenciones científicas y estrategias de conservación en algunos de los entornos más duros del planeta. Juntos, estos últimos capítulos muestran que la supervivencia ya no depende solo de la capacidad de adaptación de los animales, sino cada vez más de hasta dónde estamos dispuestos a llegar para protegerlos.